lunes, 11 de junio de 2012

¡Si se siente solo es porque nadie lo está siguiendo!


Entrevista exclusiva con John C. Maxwell uno de los principales autores mundiales del liderazgo. Aquí algunas de las principales lecciones de su carrera.  



En el colegio, en el parque del barrio o en la zona comunal, muchos de nosotros tenemos ese recuerdo de haber jugado al “rey de la montaña”. No se requería realmente de una gran montaña para poder jugar; simplemente, de un terreno abultado en medio del pasto. La mecánica era simple: a punta de mordiscos, puños y patadas, entre amigos uno competía para poder llegar a la 'cima' y por pocos segundos poder gritar... ¡soy el rey de la montaña!

Justo ahí, en ese punto, se sentía un rodillazo de algún compañero. Infortunadamente para muchos, la vida profesional pareciera la continuación en la edad adulta de este juego. Desde hace tiempo existe la percepción de que para poder dirigir, uno nunca debe acercarse mucho a las personas; “guarda tus distancias” es un típico consejo en el camino del liderazgo. Pero además de las distancias, en muchos casos, los ejecutivos ven a sus compañeros como rivales que deben eliminar y superar para en algún momento, si trabajan mucho, poder llegar a la cima y decir por unos segundos “soy el rey de la montaña”.

Con el principio de “todo surge o se desploma por el liderazgo” John C. Maxwell se ha propuesto por más de cuatro décadas formar líderes en todo el mundo. Es autor de más de 40 libros con cerca de 13 millones de copias vendidas, entre ellos los reconocidos Las 21 leyes irrefutables del liderazgo y Desarrolle el líder que está en usted, ubicándolo entre los 25 autores más famosos en la historia de Amazon.com.

Maxwell fundó las organizaciones Equip y Enjoy Stewardship Services que se precian de haber capacitado a más de 2 millones de líderes internacionalmente. Al cumplir 70 años Maxwell se propuso escribir sobre lo que llama “píldoras de oro”, o en otras palabras, las principales enseñanzas en su vida como líder. “A pesar de la tentación, me hice la promesa de que no me sentaría a escribirlo hasta que cumpliera los 70. No antes, ni después”, sostuvo el autor en entrevista.

El resultado es el libro publicado recientemente con el título Liderazgo, Principios de Oro: las lecciones que he aprendido de una vida de liderazgo.

El liderazgo hace la diferencia

Con este libro Maxwell pretende contribuir desde lo que considera la verdadera esencia de un líder. “¿Qué clase de líder dejaría al resto atrás con tal de llegar solo al éxito? Pues uno egoísta. Llevar a la gente a la cima es lo que hacen los buenos líderes”, argumenta el autor. Es decir, en vez de “jugar al rey de la montaña”, los líderes en realidad trabajan para que junto a sus compañeros lleguen lejos. En este sentido existe una cruda paradoja ante la recomendación “no te acerques demasiado a la gente”. Finalmente, el éxito de cualquier líder solo es posible gracias a la complicidad de su gente.

Piénselo. Si usted no se acerca lo suficiente como para conocerlos como seres humanos o los ve como rivales que debe derrumbar, en ningún momento su liderazgo tendrá suelo firme. “La razón por la cual pocas personas alcanzan el éxito es porque este requiere que muchos así lo deseen”, argumenta Maxwell.

La soledad en lo alto parece el principal síndrome de los ejecutivos en los tiempos modernos. En su libro, Maxwell recuenta una caricatura en la que aparece un ejecutivo afligido sentado detrás de un inmenso escritorio. Y allí, parado al frente, se encuentra humildemente un trabajador que le dice: “si le sirve de consuelo, aquí abajo también se siente uno solo”.

Es cierto que en ocasiones, personas a las que dedicamos tiempo y cariño, y llegamos a conocer personalmente, nos defraudan. Es probable que haya gente en este momento en su organización que no ve el momento de poder reemplazarlo. Pero esto no implica que cada oportunidad que usted tenga en la vida en un cargo de liderazgo, como expresa Maxwell en cada uno de sus libros, pueda “hacer la diferencia”. A continuación mi charla personal sobre este y otros temas de liderazgo con el autor.

¿Cuáles son sus principales conclusiones después de más de cuatro décadas de investigar temas de liderazgo?

Luego de todos estos años trabajando con líderes en campos muy diversos llegué a la conclusión de que un líder es todo aquel capaz de influenciar a los que están en una posición inferior, ciertamente, pero también a los que son superiores y a los que están al mismo nivel. Los líderes no nacen, a ello los podemos forjar intencionalmente. Por ejemplo, alguien en un cargo medio puede ser decisivo para un directivo, un compañero de trabajo o para otros que estén bajo su cargo.

Usted se refiere con cariño a las lecciones de liderazgo como “píldoras de oro”. Si pudiera escoger una, ¿cuál sería?

La forma en que un líder influye en los que están en una posición superior es apoyándolos con excelencia, con los que están abajo, la estrategia es dedicar tiempo y esfuerzo a su desarrollo personal y profesional, y a los compañeros más cercanos se les guía con respeto y amistad.

Uno de los mensajes de su libro dice: “si se siente solo en la cima es porque no está haciendo algo bien” ¿A qué se refiere?

Estar en la cima, contrario a lo que muchos creen, no significa tener que estar solo. La soledad no es tema del cargo que se ocupa sino de la personalidad del individuo. Usualmente, la gente tiene esa imagen de los líderes en lo alto observando omnipotentes. Personas aisladas, encerradas y solas. Pero yo creo que este concepto no lo creó un “líder de verdad”. Si usted es un líder y se siente solo es porque no está haciendo las cosas bien. Piense en esto ¡si está solo es porque nadie lo está siguiendo! Y si nadie lo sigue es porque usted realmente no está liderando. ¿Qué clase de líder deja al resto atrás con tal de seguir su camino? Llegar juntos a la cima es lo que realmente hacen los líderes.

¿Cómo podemos reconocer a un líder?

Pienso que un factor determinante es ver cómo una persona maneja los momentos críticos en su vida. Estos momentos no solo lo definirán como ser humano sino también como líder. La mayoría de los días de nuestra existencia vienen y se van, y en general no sobresalen. Pero hay días especiales, unos cuantos días son diferentes a los demás. Estos momentos, para bien o para mal, nos muestran a nosotros mismos y a los demás de qué estamos hechos. Es decir, los momentos definitivos enfocan la luz en nosotros. Nuestro carácter no se forma en estos momentos, sino que se revela.

¿Qué debemos hacer cuando alguien pierde la motivación?

Es responsabilidad del líder restaurar la visión y el propósito de las tareas que se están ejecutando. Pero también en un ambiente de equipo todo el mundo debería estar en capacidad de apoyar a los demás, y también a todos se les debe dar la oportunidad de aportar su máximo potencial.

¿Cuál es la principal responsabilidad en un líder?

Como lo expresé en mi libro, en el capítulo octavo, la tarea principal de un líder es definir la realidad. La primera vez que escuché esta idea fue del experto en liderazgo Max DePree y de inmediato me convencí de su significado. Muchas veces se me dificulta esta tarea porque tiendo a ser optimista y soñador, pero los mejores líderes son visionarios y al mismo tiempo realistas. Esto es particularmente importante en tiempos difíciles. Por ello todo líder debe comprender bien las situaciones, los procesos y los costos, porque suelen ser más grandes de lo que pensamos.

¿Qué significa la frase “no envíe sus patos a la escuela de las águilas”?

Esta es una dura lección sobre liderazgo. A pesar de haber sido conferencista y escritor por muchos años en el tema sobre cómo añadir valor a la gente, he aprendido con la experiencia que no todo el mundo responde de la misma manera. Hay gente a la que debemos decirle ¡mejor reduce la velocidad!, mientras a otros ¿cuándo te vas a levantar del sofá? Muchas veces he cometido el error de tratar de convertir patos en águilas. Pero lo único que he logrado con esto es frustrarlos a ellos y a mí mismo.

¿Qué consejo le daría a alguien que es jefe por primera vez en su vida?

Un poco lo que ya he dicho, mi consejo es que dediquen todo el tiempo que sea necesario para el crecimiento y desarrollo de aquellos a quienes dirigen. Estar siempre atento y disponible para oír sus ideas y opiniones. Un gran líder principalmente sabe escuchar y garantiza que se ejecuten las ideas de sus subordinados. Recuerden que los equipos fuertes se esmeran por juntar diversidad de talentos y habilidades. Un equipo de fútbol lleno de estrellas individualistas no es realmente un equipo. Un jefe por primera vez debe contratar gente que sea fuerte donde él sabe que es débil.

Otro mensaje intrigante en su libro es “no trabaje un solo día de su vida” ¿Puede explicarnos esta frase?

Todos hemos escuchado el dicho “encuentra algo que te guste tanto que lo harías feliz sin que te paguen y después aprende a hacerlo tan bien para que otros te paguen con gusto por hacerlo”. Por más de 40 años he vivido con la energía que me da amar lo que hago y hacer lo que amo. En el libro Vivir y ganarse la vida, el autor Mark Albion cuenta sobre un estudio a 1.500 estudiantes de negocios de los cuales el 83% (1.245) decidió dedicarse a conseguir dinero al salir de la universidad.

Luego de estudiar sus carreras profesionales, de los 255 que prefirieron dedicarse a hacer lo que más amaban, 101 eran personas ricas y solo 1 persona del otro grupo se había hecho millonario. Es decir, seguir tu pasión es la llave para descubrir el verdadero potencial en tu corazón.

¿Qué le diría a un gran líder que se enfrenta a sus últimos años de trabajo?

Ninguna persona, sin excepción, se debe conformar con el éxito del presente. Todos debemos estar dispuestos a continuar creciendo personal y profesionalmente.

¿Cómo ve el futuro del liderazgo?

En mi opinión, la necesidad de más y mejores líderes va a crecer en la medida que este es un mundo cada vez más difícil. Aunque es un mito pensar que un líder puede resolver todos los problemas, no existe una mejor fuente para generar ideas hacia el desarrollo. Y también, como ya hemos hablado, puede ser quien canalice las ideas de otras personas. Desde esta perspectiva, alguien no muy creativo puede llegar a ser un gran líder... si sabe escuchar.

¿En qué sueña?

Mi frase de batalla es “quiero añadir valor a los líderes que multiplicarán el valor de otros”. El día que muera sueño con que otros reconozcan este pensamiento. Que logramos nuestra meta de crear dos millones de líderes en América Latina.


Autor: Carlos Andrés Vanegas
Para la sección Management de la Revista Dinero

2 comentarios:

  1. Que buena entrevista, es verdad que en los momentos críticos es donde se revela nuestro carácter; de que estamos hechos. Siempre debemos apoyarnos en los demás para que el trabajo sea un éxito, de eso depende el trabajo de un líder.

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  2. Seamos cada vez mas cooperativos y menos competitivos. En nuestro camino al éxito debemos ir de la mano de otros, ayudando, siendo ejemplo y servidores.

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